Prueba en obra

Soluciones técnicas
La prueba en obra sirve para verificar la estanquidad y la estabilidad de la canalización antes de su puesta en servicio.
Para tolerar la instalación de una nueva red de canalizaciones es preciso que ésta supere una prueba hidráulica. Esta prueba permite verificar la estanquidad de las juntas.
Debe efectuarse inmediatamente después de la instalación.
Se tienen que seguir las instrucciones del Cuaderno de Cláusulas Técnicas o, en su defecto, la normativa vigente (CCTG o Norma).

Longitud del tramo

La longitud de los tramos que se deben someter a una prueba depende de la configuración del trazado.
Según lo estipulado en el Fascículo 71 (artículo 63), y salvo que se especifique lo contrario en el Cuaderno de Cláusulas Técnicas, las longitudes recomendadas no deben sobrepasar los 2000 m.
Cuanto más largo sea el tramo, más difícil será detectar posibles fugas. En la práctica, al principio de una obra, se debe empezar por tramos pequeños para luego ir aumentando las longitudes que se pueden someter a prueba. Todo este proceso es responsabilidad de la empresa de instalación y del contratista.

Caso de tramo acerrojado

Acerrojado parcial de los accesorios

En el caso de los tubos autoportantes gracias a la ayuda de accesorios parcialmente acerrojados, las zonas acerrojadas se prueban al mismo tiempo que las zonas no acerrojadas.

Acerrojado completo de un tramo

Si se va a realizar la prueba sobre un tramo totalmente acerrojado, se deben tomar ciertas precauciones para que la canalización experimente una tracción fruto de la presión. Los extremos de estos tramos no deben ser acodados.

Preparación de la prueba

Para probar un tramo (acerrojado parcialmente, por completo o sin acerrojar) se suele esperar hasta que se haya terminado con el rellenado de la zanja, tal y como recoge el artículo 63.1 del Fascículo 71, salvo en caso de que exista alguna recomendación contraria en el Cuaderno de Cláusulas Técnicas o por orden del contratista.

En caso de realizar la prueba entes del rellenado final, se forman montones de tierra que cubren las cañas de los tubos y dejan las juntas al descubierto.

Sellar los extremos del tramo que se va a someter a ensayo con la ayuda de bridas ciegas equipadas con válvulas, para la inyección y la evacuación de aire.
 
Calcular los esfuerzos hidráulicos presentes en los extremos de la conducción e instalar un sistema de contención con el tamaño adecuado. El esfuerzo se contrarresta mediante tablones de madera colocados en la zanja de manera transversal o mediante un dispositivo similar (muelle de tablestaca, por ejemplo).
 
No utilizar como apoyo el extremo de una conducción instalada con anterioridad que ya hubiese superado la prueba hidráulica.
Los extremos del tramo que va a ser sometido al ensayo pueden desplazarse lateralmente por efecto de la presión. Por tanto, es necesario prever la necesidad de sistemas de contención lateral.

Llenar de agua

La conducción se va llenando progresivamente de agua, empezando, preferentemente, por los puntos más bajos. Antes de llegar a la fase de presurización, es importante asegurarse de que se ha purgado completamente el aire en los puntos altos del tramo.
 
La presión liberada ejerce un empuje sobre los sistemas de contención provisionales de la prueba. Conviene saber que, llegado el caso, se puede tener que reajustar el juego para mantener la longitud inicial de la tubería. Utilizar gatos para un ajuste preciso.
  • Si se trata de una conducción de alimentación a presión, usar bombas para llenarla desde el extremo inferior limitando el flujo.
  • Con la presencia de un sifón de gran diámetro, es preferible llenar el tubo por el extremo inferior con ayuda de una tubería de alimentación de pequeño diámetro. De esta manera, el agua va subiendo de manera progresiva por la bifurcación sin que se formen remolinos.
Esperar, en la medida de lo posible, veinticuatro horas antes de realizar la prueba con presión para que la canalización alcance su estado de equilibrio.

Verificación del nivel de llenado

Para inundar la canalización, antes hay que evacuar todo el aire.
La vital importancia de esta operación ya ha sido destacada.
  • Comprobar el funcionamiento de las ventosas.
  • Asegurarse de que las válvulas situadas en la base de los aparatos permanecen abiertas.
  • Utilizar las válvulas de vaciado para verificar que el agua va llegando poco a poco.

Presurización

Antes de nada, asegurarse de que la presión de prueba es compatible con la que pueden soportar los elementos que componen el tramo. En caso contrario, aislarlos.
 
Los aumentos de presión deben ser graduales para que se puedan revisar los dispositivos de contención y el ajuste de los gatos hidráulicos. Con la prueba de presión se pretende, no sólo descubrir posibles fallos de estanquidad en las juntas, sino también cerciorarse del buen funcionamiento de la canalización después de las operaciones de transporte e instalación.
 
De acuerdo con el artículo 63.5 del Fascículo 71, edición 2003, la presión de prueba (STD) utilizada en el tramo de la red instalada es igual a la presión máxima de diseño (MDP) del tramo. La MDP corresponde al nivel estático en flujo por gravedad o dinámico, más los efectos del régimen transitorio.
 
Para determinar la amplitud máxima del régimen transitorio se tiene que tener en cuenta el dispositivo de protección instalado.
La presión de prueba citada más arriba está recogida en el Cuaderno de Cláusulas Técnicas, y es el resultado de los cálculos previos realizados por el contratista.
 
Para conocer las presiones relativas a todas las tuberías PAM, puede utilizar nuestra App Herramientas de Cálculo:

Resultados

El artículo 63-5-1 del Fascículo 71 precisa: «se mantiene el tramo bajo presión 30 minutos, durante los cuales la disminución de la presión, medida con un aparato de precisión adaptado, no debe superar los 20 KPa.»

Puesta en servicio

  • Vaciar la canalización, retirar los equipos de prueba y conectar el tramo.
  • Aclarar la canalización para eliminar las piedras o la tierra que se haya podido adherir a ésta durante la instalación. Si se trata de una conducción para agua potable, desinfectar la tubería antes de su puesta en servicio.