Mortero de cemento

Soluciones técnicas
El mortero de cemento constituye la  protección interior clásica de los tubos PAM. Aplicado mediante centrifugación, este revestimiento garantiza:
  • excelentes condiciones de flujo hidráulico que se mantienen a lo largo del tiempo,
  • la conservación de la calidad del agua potable transportada,
  • una protección eficaz de la pared del tubo
Normas: EN 545, ISO 4179.

Procedimiento de aplicación

El revestimiento interior de cemento se aplica por centrifugación.
Con este método, escogido por PAM, el mortero se introduce en el tubo y se le hace rotar a gran velocidad, con lo que se asegura una buena compacidad del revestimiento interior. Después, el mortero de cemento fragua a una temperatura e higrometría controladas, pudiendo así alcanzar la resistencia mecánica óptima. La principal ventaja del proceso de centrifugación es que crea una superficie interior lisa, compuesta por las partículas más finas (lechada), y reduce la relación agua/cemento por la expulsión de agua. Al utilizar este proceso se obtienen las siguientes propiedades:

  • alta compacidad y escasa porosidad del mortero,
  • rugosidad reducida,
  • buena adherencia del cemento.

Prestaciones hidráulicas

La superficie interior creada por el mortero de cemento es poco rugosa, lo que favorece el flujo, reduce las pérdidas de carga, y permite que se mantengan las prestaciones hidráulicas a lo largo del tiempo.
El coeficiente de rugosidad (fórmula de Colebrook) de un solo tubo es k = 0,03. Sin embargo, PAM recomienda utilizar el valor k = 0,1 para dimensionar las redes de agua potable. De esta forma se tienen en cuenta las pérdidas de carga singulares.

Mecanismo de protección

El revestimiento interior de cemento es un revestimiento activo. No actúa como una simple barrera sino que participa químicamente en la protección gracias al fenómeno de pasivación.
Durante el llenado, el agua embebe poco a poco el mortero de cemento y se va enriqueciendo con elementos alcalinos. De esta manera, el agua deja de ser corrosiva cuando llega a la pared metálica.

Colmatación de las fisuras

La colmatación de las fisuras se reconoce y tiene en cuenta en la normalización.
La reticulación (retracción hidráulica), o las pequeñas fisuras que surgen durante el transporte, almacenamiento o instalación, se cierran gracias al efecto acumulativo de dos reacciones:

  • el hinchamiento (rápido) del mortero de cemento cuando el tubo se llena de agua,
  • la hidratación (lenta) de los elementos que forman el cemento.

Propiedades mecánicas

Dilatación

El coeficiente de dilatación térmica lineal de los revestimientos interiores de mortero de cemento es de, aproximadamente, 12 x 10-6 m/m/ºC.  Este valor es casi idéntico al de las fundiciones dúctiles (11 x 10-6 m/m/ºC), eliminando así el riesgo de fisura por dilatación térmica diferencial.

Resistencia mecánica del mortero de cemento

El buen agarre del mortero de cemento a las paredes de fundición otorga a este revestimiento dos cualidades importantes:

  • una alta resistencia al vacío (depresiones causadas por golpes de ariete),
  • un buen comportamiento en flexión y ovalización.

Diversos ensayos sobre la flexión longitudinal en tubos de diámetros pequeños han demostrado que el revestimiento interior de mortero de cemento es capaz de resistir una deformación limitada del tubo.
En el caso de los tubos de grandes diámetros, más sensibles a los efectos de la ovalización, las pruebas de flexión en anillo han constatado la alta resistencia del revestimiento interior de cemento bajo cargas de relleno importantes.

Abrasión

El mortero de cemento posee una alta resistencia a la abrasión. Así, las canalizaciones pueden transportar aguas brutas cargadas con partículas abrasivas. En estos casos, consultar a PAM.

Normas

EN 545: Tubos, racores y accesorios de fundición dúctil y sus uniones para canalizaciones de agua. Requisitos y métodos de ensayo.
ISO 4179: Revestimiento interno con mortero de cemento centrifugado. Prescripciones generales.